Televisión

México: Mercado en expansión (Parte I)

Después de un fuerte crecimiento del mercado en 2016, producto en parte del ‘apagón analógico’ ordenado por el gobierno a fines de 2015 y la falta de receptores digitales en 3 millones de hogares, el mercado de TV paga lineal moderó su expansión en 2017 mientras que el de OTT tuvo un gran crecimiento.

México sigue siendo el mercado de TV paga lineal más importante en América Latina, con más de 20 millones de suscriptores, de acuerdo al Instituto Federal de Telecomunicaciones, tras haber superado a Brasil en 2016, pese a la mayor población (213 millones contra 130 millones de México) de este país. Entre los motivos para ello figura la menor cantidad de cadenas de TV de aire --en Brasil hay seis cadenas de alcance nacional y varias regionales-- y el menor precio promedio de la suscripción.

La consultora Business Bureau (BB) estima el total en ‘más de 22 millones’ y calcula un crecimiento de 6% entre marzo 2017 y marzo 2018. Para 2022, Business Bureau prevé que la base de suscriptores de TV paga lineal superará los 28 millones, con un crecimiento anual compuesto de 4,31%.

Para Dataxis, el mercado se redujo 0,9% en 2017, quedando en una penetración de 62,3% a nivel nacional y con una participación de 27,5% en el total de América Latina. Debe tenerse en cuenta que las cifras varían en función de lo que cada institución o consultora considere como suscriptor y la fuente de sus datos.

El crecimiento sostenido de los últimos años no ha impedido la formulación de insistentes denuncias de ‘posición dominante’ contra Televisa, que tiene alrededor de un 64% de cuota de mercado en Izzi, pero las evaluaciones muestran que la presencia de Dish como servicio DTH de alcance nacional, la de Megacable con más de 3 millones de suscriptores en numerosas entidades, y la reciente aparición de Star TV como exitoso tercer servicio DTH nacional con presencia ya en 26 estados no permiten confirmar los efectos de tal suposición.

Por otra parte, el gobierno también ha venido demorando la autorización para que América Móvil pueda ofrecer TV paga, lo que implicaría una fuerte competencia a los incumbentes. En el resto de los países de la región, esas situaciones están resueltas (en Uruguay la estatal Antel tiene el monopolio de la banda ancha), pero en México la autorización a la empresa de Carlos Slim sigue pendiente.

En el mercado de la televisión por aire se presenta una situación semejante, con la aparición de Imagen Televisión, tercera cadena privada de aire de alcance nacional, y la licitación de canales o cadenas privadas para ocupar el espectro dejado por la renuncia del grupo Radiocentro a lo que hubiera sido la cuarta cadena nacional. Sigue pendiente, en cambio, la configuración de una cadena de TV pública, que ya debiera estar en funcionamiento a partir de la coordinación de operaciones de la Red de Emisoras públicas existente en toda la República.

La cercanía de las elecciones generales, a realizarse el 1 de julio, ha afectado la toma de muchas decisiones que podrían definir las expectativas para el futuro cercano. Las medidas gubernamentales tomadas en los últimos tiempos --como la separación de Telmex en dos empresas que debieran ser autosuficientes e independientes entre sí-- podrían ser modificadas por quien gobierne en el próximo sexenio, y hay otros aspectos donde no se espera que existan definiciones en los próximos meses.

En tanto, AT&T aparece como la principal competidora del grupo encabezado por Slim, y Telefónica ha tenido una política ostensiblemente conservadora en los últimos años en materia de competencia; se hace difícil pronosticar lo que pueda suceder en el próximo sexenio.

 

Ver México - El mercado en expansión: OTT (Parte II)


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