Televisión

NexTV: una mirada a un futuro disruptivo

A diferencia de sus ediciones anteriores, en esta conferencia NexTV CEO Latin America, organizada por Dataxis en Miami, los vaticinios sobre el futuro de la TV paga lineal y su visible integración con el OTT --streaming de video por Internet-- aparecieron en forma fragmentaria y con menor grado de énfasis.

Muchos de los panelistas tocaron el tema a lo largo de las dos jornadas en el Biltmore Hotel de Coral Gables, asentado como sede presente y futura del encuentro, que en 2019 se realizará el 6 y 7 de noviembre, pero sin la sensación de seguridad de años anteriores.

Este menor énfasis por parte de los directivos participantes tiene varios componentes: por un lado, en años anteriores bastaba con defender la posición de la TV lineal frente al avance de Netflix con afirmaciones simples, como 'el cable tiene que servirle al abonado como puerta de acceso a todos los contenidos que estén disponibles' o 'si el "cord cutter" se suscribe a varios OTTs y además a una ISP para el acceso a Internet, termina pagando lo mismo que con el cable'.

Hoy esto ya no es suficiente. ¿Qué cambió? Lo que cambió es que ahora sabemos más sobre el tema. O, más exactamente, que estamos aprendiendo más sobre lo que puede suceder. Por ejemplo, hubo un panel con cableoperadores de Bélize, Haití y Saint Marten con una descripción de la escasez de ingresos de muchos de sus usuarios potenciales en la región del Caribe, para quienes cinco dólares es mucho dinero, y la consecuente necesidad de diseñar, para ellos, paquetes prepagos de programación de muy corta duración, a veces un día, que se puedan ofrecer a 5 dólares o menos. Se mencionó también, con frecuencia, la venta a través de cupones prepagos vendidos en supermercados, para clientes potenciales que no tienen tarjeta de crédito, una práctica que se está difundiendo bastante en México.

Para algunos de los presentes, estas referencias parecieron resultar entre extrañas e incómodas. Varios consideran que ‘el cable’ tiene todavía varios años de prosperidad por delante. Pero, cuando el mercado de TV paga lineal ha dejado de crecer en los mercados principales de América Latina y su futuro depende por ahora de los emergentes (Bolivia, Paraguay y Perú son las que más han crecido en el último año), son datos que no se puede ignorar, pese al crecimiento de algunos cableoperadores en particular. Los cableoperadores pueden sumar usuarios de banda ancha, pero los programadores deberán volver a esforzarse para no perder posiciones frente a su competencia interna y externa. El acceso directo al usuario no parece ser una solución suficiente, en parte por el “legacy” (su ‘forma de hacer las cosas’) de los programadores.

El problema de fondo es que, con el advenimiento de los adolescentes de la Gen Z, que conocieron antes el teléfono móvil y la computadora que el televisor, la TV paga lineal debe encarar un feroz proceso de reposicionamiento. O sea, el negocio ha dejado de crecer simplemente porque nazca más gente; por el contrario, como dice un icónico cableoperador uruguayo, ‘la funeraria es mi mayor competidor’. El público agregado en los últimos quince años no acepta esperar a que emitan un programa, y además supone que ‘la televisión es mala’ y que lo que está en internet debe ser gratis. En esta NexTV se planteó: 'Y, ¿qué pasa si ellos no cambian en un futuro cercano?'.

El problema está en que no basta con lanzar una OTT y dedicarse al streaming de video. Para comenzar, es una actividad que no tiene un modelo de negocios rentable establecido. Por ejemplo, la tasa de “churn” (suscriptores que cancelan) está en un promedio de 18% al año en Estados Unidos. Y, la cobranza es costosa cuando el usuario no tiene tarjeta de crédito. Se mencionó en la conferencia que Netfix está creciendo a cambio de contraer deuda para pagar su vistosa producción propia, una estrategia visiblemente inaceptable a largo plazo. Amazon utiliza el streaming para fomentar ventas de otros productos, es un elemento promocional. Apple no ha podido decidir todavia una estrategia aceptable, incluso para la empresa liderada por Tim Cook. Y las telcos firman acuerdos con Netflix para ofrecer contenido a sus abonados, ante su incapacidad de generar programación propia.

Se describió para las OTT un futuro posible en los mercados de nicho, apuntando a un público que sea más leal que el promedio; poco más tarde, de los 'agregadores' o 'curadores' que agruparán a esas OTTs de nicho para que el püblico --que odia tener que elegir entre más de seis opciones, de acuerdo a los estudios realizados-- pueda llegar a ellas. La pregunta inevitable es: ¿Quién se quedará con el negocio? La respuesta más obvia: los dueños de las redes. ¿Cuántos son? A nivel mundial, ocho.

El problema de fondo de la TV paga lineal como industria es que, pese a que se reclama unión ante los enemigos externos --entre ellos, la piratería-- y acciones conjuntas, hay temas internos no resueltos entre las partes. El peligro, como acotó en voz baja un cableoperador, no durante las sesiones sino en uno de los intervalos de 'networking', es que 'si esto no lo arreglamos entre nosotros, lo van a arreglar otros; y, eso no va a ser a nuestro gusto, sino al de ellos'.


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