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Kidscreen 2019: del consumo a la “gamification”

Kidscreen Summit 2019 dio inicio oficialmente ayer, lunes 11, con gran ritmo e intensidad en el InterContinental de Miami y un fuerte line-up de conferencias sobre el mercado del contenido infantil.

Si bien en los últimos años la industria del contenido ha visto importantes cambios en general, cuando se observa el mercado infantil, los cambios son aún mayores. Esto, sin dudas se debe a que el principal cambio está en su audiencia, no sólo en sus hábitos sino en su forma de relacionarse con el mundo.

El concepto de televisor pasó de un elemento grande en la sala de estar, a una pantalla, no importa donde esté y su tamaño. Y el contenido, de shows producidos por grandes generadores, a un video que genere engagement. Pero en la industria kids, aparecen además nuevos conceptos como el de “gamification”, es decir la convergencia entre la TV y los videojuegos, una industria de más de USD 130 mil millones, según IHS Markit.

Un buen ejemplo son series como The Black Mirror o El gato con Botas ambas de Netflix, donde el espectador/niño puede participar de manera interactiva, participando en el desarrollo de los contenidos que ve, y que, según Kathi Chandler-Payatt, de The NPD Group, ‘brinda el verdadero carácter de “On Demand” a dichos contenidos’.

‘Los jóvenes son sin dudas la audiencia más activa, han sido bing viewiers incluso desde antes que aparezca el concepto. A los niños sólo les importa ver sus series favoritas, sus personajes preferidos o los juegos que los entretienen; no les interesa información adicional, con sólo ver sus imágenes en la pantalla comienza la diversión, por eso es importante simplificarles la selección’, destaca Chandler-Payatt.

Y a la hora de elegir dónde ver ese contenido, la brecha entre edades se vuelve cada vez más clara: en chicos de 6 a 8 años, la TV lineal es aún la que manda, con canales de TV paga como Cartoon Network, Disney, Nickelodeon liderando los índices de audiencia, pero para aquellos de 9 a 12, YouTube, con más de 400 horas de contenido nuevo subidas por minuto según Brandwatch, y Netflix, ganan mayor relevancia de la mano de la producción original.

Si bien en “non kids”, hoy en día el 20% de la oferta en servicios bajo demanda corresponde producción original (+6% que en 2017), en infanto-juvenil este número alcanza un 22% (+8% vs. 2017), y se espera que la brecha se amplíe aún más. En algunos países como Japón, esto ha sido clave para el desarrollo de la animación, donde se vio un crecimiento del 30% de las ventas totales del género entre 2016 y 2017.

En cuanto al contenido en sí, se comienzan a tratar temas de adultos pero de una manera educativa como en Jams (Rai), una serie que aborda problemáticas como la sexualidad y el abuso. ‘Los broadcasters están buscando ser apoyo de lo que se ve en el mundo real de una manera más cercana y sincera’, explica Federica Pazzano, de Rai.

¿Qué buscan los compradores en Kidscreen Summit? Lev Makarov, CTC Kids (Rusia), ‘contenido local y shows que estén ya en su segunda o tercera temporada, o con potencial para múltiples entregas para una audiencia de 5-12. Comedias con relaciones positivas entre los personajes, y no buscamos aquellas con humor físico o sin dialogo’. Breda Maffuchi, De Agostini Editore (Italia): ‘grandes historias y comedias para 6-9. Contenido educativo para co-viewing entre padres y chicos’. Karen Miller, de Universal Kids (USA), contenidos que se relacionen con la vida real’.

Rodrigo Cantisano y Walkiria Marin, desde Miami

Ver Daily Report Febrero 11


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